Concierto Corpus Christi Ceuta 2026

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Corpus Christi Ceuta 2026

En la noche antes de morir, Jesús compartió una última comida con sus Apóstoles. Durante esta Última Cena, “tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: ‘Esto es mi cuerpo, que será entregado por ustedes. Hagan esto en memoria mía’. Después de la cena hizo lo mismo con la copa, diciendo: ‘Esta copa es la Nueva Alianza sellada con mi Sangre, que será derramada por ustedes’”. (Lucas 22, 19-20).

“La Iglesia y el mundo tienen una gran necesidad del culto eucarístico. Jesús nos espera en este sacramento del amor. No escatimemos tiempo para ir a encontrarlo en la adoración, en la contemplación llena de fe y abierta a reparar las graves faltas y delitos del mundo. No cese nunca nuestra adoración”. . San Juan Pablo II, “Dominicae Cenae”, núm. 3.

Familias enteras con sus mejores galas buscan un rincón para no perderse esta procesión. Las calles y plazas se alfombran con plantas aromáticas (juncia y romero) y desde la noche anterior se adornan con sus mejores galas. En balcones, escaparates, portales e iglesias se levantan altares con motivos religiosos eucarísticos y marianos alusivos a esta fiesta.

La festividad del Corpus Christi tiene gran tradición y muchos siglos de arraigo en la geografía española. Se celebra sesenta días después del Domingo de Resurrección, coincidiendo siempre en jueves. Esta tradicional Fiesta de la Iglesia Católica arranca en la Baja Edad Media y se dedica al Sacramento de la Eucaristía, el Cuerpo y la Sangre de Cristo, en su representación por medio del pan y el vino.

Esta fiesta, de origen medieval e instituida por el papa Urbano IV en el año 1262, tenía que servir a la Iglesia para venerar públicamente el sacramento de la eucaristía y exaltar la doctrina del cuerpo de Cristo frente a quienes la negaban.

Notas al Programa

El presente programa nos invita a adentrarnos en uno de los repertorios más ricos y sugerentes del Barroco hispánico: la música sacra en lengua vernácula y latina en torno al misterio del Santísimo Sacramento. A lo largo de los siglos XVII y comienzos del XVIII, compositores vinculados a capillas catedralicias y cortesanas desarrollaron un lenguaje musical de gran expresividad, en el que conviven la solemnidad litúrgica con elementos teatrales y populares.

El villancico, género central en este programa, trasciende aquí su origen popular para convertirse en una sofisticada forma sacra. En obras como ¡A mi enamoradito, señores! de Francisco Losada o Qué música divina de Joseph de Casseda, se aprecia cómo el lenguaje amoroso humano se transfigura en metáfora del amor divino, una constante en la espiritualidad barroca. Esta misma línea poética se intensifica en los villancicos de Juan de Araujo, figura clave del ámbito colonial americano, cuya música revela una notable vitalidad rítmica y color expresivo.

Por su parte, los tonos humanos y divinos de Juan Hidalgo, como Vuele y suba feliz o Flores que al alba purezas bebéis, muestran la estrecha relación entre música teatral y religiosa en el Barroco español. Hidalgo, destacado compositor de la corte de Madrid y pionero de la ópera en España, aporta a estas piezas una delicadeza melódica y un refinamiento retórico que conectan directamente con el mundo escénico.

El programa incluye también motetes en latín, como Accepit Iesus calicem y O sacrum convivium de Pedro Rabassa, en los que se despliega una escritura más sobria y contrapuntística, acorde con la tradición litúrgica, pero igualmente cargada de intensidad expresiva. En ellos se percibe la evolución hacia un estilo más galante, propio del tránsito al siglo XVIII.

La presencia de Cristóbal Galán y Sebastián Durón completa este recorrido por la música sacra barroca española. Galán, maestro de la Capilla Real, ofrece en Mariposa, no corras al fuego una refinada alegoría espiritual, mientras que Durón, figura fundamental en la transición hacia el estilo moderno, combina intensidad dramática y riqueza armónica en obras como Mas ay, que el llanto y la tristeza y Volcanes de Amor.

Junto a estas composiciones vocales, el programa incorpora música instrumental procedente de fuentes conventuales, como el Cuaderno de Saturnina Garrido o manuscritos del Convento de la Encarnación de Ávila. Estas piezas —pastorales y minuetos para órgano— ofrecen un valioso testimonio del repertorio cotidiano en contextos religiosos femeninos, donde la música desempeñaba un papel fundamental tanto en la liturgia como en la vida espiritual.

En conjunto, este concierto propone un recorrido por distintas formas, estilos y sensibilidades dentro de la música sacra barroca, poniendo de relieve la riqueza de un repertorio en el que lo humano y lo divino se entrelazan de manera profundamente conmovedora

Programa: ¡Qué música divina!

Tonos, Villancicos y Motetes del Barroco Español para la festividad del Corpus Christi.

  1. Francisco Losada (1612-1667): ¡A mi enamoradito, señores! Villancico a 4 al Santísimo Sacramento.
  2. Juan Hidalgo (1614-1685): Vuele y suba feliz Tono a solo de Tenor a San Francisco.
  3. Pedro Rabassa (1683-1767): Accepit Iesus calicem Motete a 3 al Santísimo Sacramento
    Anónimo – Cuaderno de Saturnina Garrido (Convento de la Encarnación, Ávila) Pastoral para órgano.
  4. Joseph de Casseda (1691-1716): Qué música divina Villancico a 4 al Santísimo Sacramento.
  5. Juan Hidalgo (1614-1685): Flores que al alba purezas bebéis Tono a solo de Tiple al Santísimo Sacramento.
  6. Juan de Araujo (1646-1712): Si Dios se contiene en el Sacramento Villancico a 3 al Santísimo Sacramento.
  7. Anónimo: Manuscrito del Convento de la Encarnación de Ávila
    Minueto de primer tono.
  8. Cristóbal Galán (1630-1648): Mariposa, no corras al fuego Tono a solo de Tiple al Santísimo Sacramento.
  9. Pedro Rabassa: O sacrum convivium Motete a 4 al Santísimo Sacramento.
  10. Sebastián Durón (1660-1716): Mas ay, que el llanto y la tristeza Cantada a solo de Contralto al Santísimo Sacramento.
  11. Sebastián Durón: Volcanes de Amor Villancico a 4 al Santísimo Sacramento.

Director

Jorge Enrique García Ortega

Jorge Enrique García Ortega, director. Contratenor y director gaditano, se formó en flauta y canto en el CSM “Rafael Orozco” de Córdoba y el Trinity College London. Ha colaborado con prestigiosas orquestas y coros como la Capella Real de Catalunya, Al Ayre Español y Collegium Vocale Gent, y ha actuado en importantes escenarios internacionales. Fundador y director del Conjunto Vocal Virelay y de su grupo satélite, Real Capilla del Pópulo, con la que ha liderado proyectos que rescatan a autores del patrimonio musical hispano como Antonio Juanas y Juan Manuel de la Puente, entre otros.

Real Capilla del Pópulo

Es un conjunto vocal e instrumental especializado en la interpretación históricamente informada del repertorio ibérico de los siglos XVII y XVIII, con especial atención a la música sacra vinculada a las capillas catedralicias y a los espacios conventuales.
Fundado con el propósito de recupera y difundir el patrimonio musical poco frecuentado, el Ensemble centra su labor en la investigación y puesta en valor de fuentes manuscritas conservadas en archivos españoles e iberoamericanos. Su trabajo combina el rigor musicológico con una interpretación viva y expresiva, atendiendo tanto a los aspectos retóricos como a la práctica interpretativa propia del Barroco hispánico.
El Ensemble ha participado en ciclos de música antigua y festivales, destacando por la recuperación de repertorio inédito y por la elaboración de programas temáticos que contextualizan históricamente las obras interpretadas. Asimismo, colabora con investigadores y archivos en la transcripción y edición de fuentes musicales, contribuyendo activamente a la difusión del patrimonio musical hispánico, habiendo realizado una grabación de la obra latina de Antonio Juanas publicada por la Sociedad Española de Musicología.
La Real Capilla del Pópulo se distingue por una sonoridad cuidada, un enfoque camerístico y una especial atención al texto, elemento fundamental en este repertorio. Su propuesta artística busca acercar al público contemporáneo la intensidad expresiva y la riqueza simbólica de la música barroca, recuperando un legado que forma parte esencial de la historia cultural.

Componentes

  • Andrea Ramírez Ortegón, Tiple I.
  • Sara Fernández Coello, Tiple II.
  • Bruno Campelo Muñiz, Contralto.
  • Félix Iván Martínez Ortega, Tenor.
  • Sandra Massa Santos, Órgano Clave.
  • Jorge Enrique García Ortega, Viola da Gamba.